LO QUE APRENDÍ
Lo que aprendí hace muchos
años y que es válido en la educación de hijos o en cualquier convivencia
humana, es que uno debe vivir con amor y ley. Lleno de amor, desbordando de comprensión y atención, equilibrado
con un total desapego, que es algo que viene con la sabiduría. Quizá una clave
importante para lograr esto sea mirar a los
hijos con una mirada de luz y verlos como hermanos —que, en lo eterno, todos
somos.
Para los seres que no
nacieron, porque abortados fueron o sobre la necesidad del cuerpo para su
crecimiento espiritual, es necesario entender el concepto del alma como energía espiritual eterna. El alma sin cuerpo no puede
manifestar ciertas cualidades, por eso él es tan necesario, pero solamente
estar en un cuerpo no garantiza el crecimiento; junto con estar en lo físico,
hay que mantenerse una conciencia de alma. Y
como todos somos almas, si un alma no tuvo oportunidad de nacer en un cuerpo,
lo hará en otro —lo que, desde luego, no justifica ni condena el aborto; esto que cada uno decida.
Esta pregunta vino
acompañada de una frase, muy bella:
No encadene su vida la ser
amado, viva el presente sin depender tanto de la otra persona; hay que amar y
ser amado, pero sin perder su propia identidad, sin entregar su libertad, que es el poder seguir siendo usted.

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